¡Concurso!



















Aquí estamos una vez más con nuestro concurso de la feijoada. Sorteamos
una feijoada para dos entre todas las personas que sean seguidoras de este
blog y que además respondan correctamente en este post a esta (facilísima)
pregunta:

¿Cómo se inventó la feijoada?

Si sois lectores de nuestro blog encontraréis fácilmente la respuesta.
¡Mucha suerte!
 


2 comentarios:

MuxaMorriña dijo...

Espero tener suerte!!! Es lo mas rico del mundo entero!!!

Los portugueses llevaron recetas para Brasil, con ingrendientes como la oreja, el morro, el rabo y la lengua de cerdo; por lo que se extendió el uso de este animal en las dietas. En el libro História da Alimentação no Brasil (Historia de la alimentación en Brasil), Luís da Cámara Cascudo escribe sobre los orígenes de la feijoada.
Según la escritora y periodista Eda Romio, una feijoada primitiva comenzó a ser preparada en las senzalas (hogares de los esclavos negros) con la llegada de los primeros esclavos procedentes de África a partir de 1549.
Muchos autores concuerdan en decir que la feijoada tuvo su origen cuando luego de los festines que se daban los dueños de las plantaciones, los esclavos negros recogían las sobras para mezclarlas con frijoles negros, haciendo un nuevo guiso.

"Con orígenes que se remontan a la época de la esclavitud, según las mas difundidas, aunque no sustentadas versiones. La noción común es que la tradición llego junto con los esclavos africanos, quienes hacían un cocido de las sobras y las menudencias que restaban de los festines de los patronos, junto con agua y caraotas negras; esto se servia con Farofa, que es una harina hecha con mandioca, que ya formaba parte de la tradición alimenticia de los esclavos; también se servia con naranjas para evitar el escorbuto en los esclavos, que no es mas que una deficiencia de vitamina C que afecta su salud y rendimiento

Anónimo dijo...

yo tambien quiero participar :)

Los esclavos adaptaron el modo de hacer los guisos de los portugueses con las
sobras de sus señores y de ahí salió un puchero rico y que, hasta hoy,
caracteriza al pueblo brasileño.